El Mandarino (Citrus reticulata) es un árbol frutal perenne de extraordinaria belleza ornamental y valor gastronómico, perfectamente adaptado a terrazas, patios y jardines del clima chileno. Sus hojas son de un verde brillante intenso y sus flores blancas (azahar) exhalan un perfume dulce e inconfundible en primavera. Produce frutos —las mandarinas— de piel fina, fácil de pelar, dulces, jugosos y cargados de vitamina C. Es una planta de exterior que combina la belleza escultural de un árbol ornamental con la satisfacción de cosechar frutos frescos en casa. Ideal en macetones grandes a pleno sol o directamente en suelo de jardín.